Petro denuncia odio y pide acción fiscal
Mandatario colombiano vincula agresión a menor con narrativa de exterminio político; exige a Fiscalía investigar a seguidores de De la Espriella.
“No repetir la historia”: Petro alerta sobre escalada violenta en campaña colombiana
En una intervención que remeció el espectro político nacional, el presidente Gustavo Petro encendió las alarmas tras los recientes hechos de agresión contra simpatizantes del candidato oficialista Iván Cepeda. A través de su cuenta en X, el jefe de Estado vinculó el ataque —en el que resultó herido un niño de ocho años— con los oscuros episodios de la violencia partidista de los años cincuenta, que dejó más de 300 mil muertos en el país.
“En los años cincuenta dijeron que iban a acabar a sangre y fuego con los liberales, eso llevó a una violencia de 300.000 muertos. Invito a eliminar el discurso del odio. Aquí a un niño de 8 años ya fue herido por el odio”, escribió Petro, dirigiéndose directamente a la fiscal general, Luz Adriana Camargo, en un llamado urgente a investigar los hechos.
El presidente acompañó su mensaje con un video difundido originalmente por el usuario Stiven Pérez Hernández, quien documentó lo ocurrido en inmediaciones del Museo de Arte Moderno de Medellín, en el departamento de Antioquia. Según el denunciante, los seguidores de Cepeda realizaban una manifestación pacífica cuando fueron atacados por simpatizantes del candidato ultraconservador Abelardo de La Espriella, quien disputará la segunda vuelta presidencial el próximo 21 de junio.
“Lanzaron un bombillo que impactó a un niño de 8 años”, denunció Pérez, calificando el hecho como “una tentativa de homicidio”. En su relato, responsabilizó directamente al aspirante De la Espriella: “Su discurso de odio está cosechando frutos. Exigimos a las autoridades que den con los responsables de este acto tan aberrante”.
La denuncia no es aislada. El pasado martes, el propio Iván Cepeda había alzado la voz contra lo que denominó “violencia política sistemática” en la campaña de su adversario. Para respaldar su acusación, mostró una valla propagandística de De la Espriella generada con inteligencia artificial, en la que aparece presionando su rodilla contra el cuello de Cepeda, quien yace en el suelo boca abajo con una expresión de angustia.
La imagen, de fuerte carga simbólica —que evoca técnicas de sumisión letal ampliamente criticadas en contextos de violencia policial—, ha sido interpretada por analistas como una normalización de la agresión en el debate democrático. “No es sólo mala educación política”, comentó la socióloga Marta Rojas a este medio. “Es una invitación velada al ensañamiento físico contra el adversario”.
Mientras la Fiscalía aún no ha emitido un pronunciamiento formal sobre el caso del menor herido, organizaciones defensoras de derechos humanos han instado a la corporación a actuar con celeridad. El contexto preelectoral, sumado a la polarización extrema que ha marcado los comicios, enciende todas las señales de alerta sobre una posible repetición de patrones históricos que Colombia creía haber dejado atrás.
El llamado de Petro, más que una reacción puntual, se erige como una advertencia estructural: cuando el odio se siembra desde las cúpulas políticas, el campo fértil son las calles, y las víctimas más frágiles son siempre los niños.

