Cepeda acusa a De la Espriella de ceder la soberanía a EE. UU.
En un encendido pronunciamiento, el senador Iván Cepeda anunció su ausencia en la investidura presidencial y calificó de «traición a la patria» el acercamiento del gobierno entrante a Washington, al que acusa de entregar el control de la seguridad nacional.
La transición de poder en Colombia se ha visto sacudida por un nuevo capítulo de confrontación política. A menos de tres semanas de la posesión presidencial del 7 de agosto, el senador y excandidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, ha lanzado una de sus críticas más severas contra el presidente electo, Abelardo De La Espriella, al asegurar que su administración está comprometiendo la soberanía del país al alinearse incondicionalmente con los intereses de Estados Unidos .
Cepeda, quien se perfila como el principal líder de la oposición en el nuevo Congreso, afirmó que no asistirá a la ceremonia de investidura, argumentando que el mandatario entrante carece de «legitimidad política y ética» para gobernar . «De la Espriella podrá posesionarse como presidente de la República, pero no por ese acto formal tendrá legitimidad», declaró el senador, quien ha optado por la vía de la «desobediencia civil» como estrategia de resistencia .
Una agenda bajo sospecha
El detonante de estas declaraciones se enmarca en las recientes reuniones de alto nivel entre el equipo de De La Espriella y funcionarios del gobierno estadounidense. A principios de mes, el presidente electo sostuvo un encuentro en Barranquilla con una delegación oficial de Washington para abordar temas de cooperación bilateral, seguridad y lucha contra el narcotráfico . Posteriormente, el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, viajó a la capital estadounidense para continuar con las conversaciones, en las que se comprometió a convertir a Colombia en el «aliado más fuerte» de la nación norteamericana en la región .
Para el senador Cepeda, estas acciones representan un viraje peligroso. «El señor De la Espriella y su entorno político están traicionando a nuestro país… están entregando al Gobierno de Estados Unidos el control de nuestra seguridad nacional», sentenció el congresista, quien ve en este acercamiento el germen de una nueva doctrina de seguridad que amenaza con perseguir a la izquierda política y social en América Latina .
Críticas cruzadas y el caso Beto Coral
Cepeda utilizó la detención y posterior deportación del creador de contenido Beto Coral como un ejemplo de la supuesta injerencia estadounidense en asuntos internos colombianos. Según el senador, la aprehensión de Coral en Arizona, tras participar en una protesta en Miami, fue ordenada «personalmente por razones políticas» por el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y no descarta que haya sido solicitada por el propio De La Espriella .
Asimismo, el líder de la oposición criticó el silencio del presidente electo ante el asesinato del joven colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos. Cepeda denuncia una «obsecuencia» con la violación de derechos humanos de los migrantes colombianos, en marcado contraste con el discurso de defensa de la libertad que pregona la administración entrante .
Un escenario de tensión creciente
Mientras el gobierno de De La Espriella promete «reconstruir una alianza seria, firme y confiable con Estados Unidos» basada en la seguridad y el orden , la oposición se prepara para un escenario de alta confrontación. Cepeda ha advertido sobre la posibilidad de que se establezcan bases operativas con presencia de tropas estadounidenses en zonas rurales de Colombia, lo que, a su juicio, podría derivar en graves violaciones de derechos humanos y una reedición de prácticas de terrorismo de Estado como las vividas en el Plan Cóndor .
La declaración de desobediencia civil, que el senador define como una acción «pública, pacífica, no violenta y consciente», marca el inicio de una nueva etapa en la polarización política colombiana. El 7 de agosto, mientras De La Espriella jura como nuevo mandatario, la figura de Cepeda se erige como el principal símbolo de una resistencia que promete no dar tregua a lo que considera una entrega de la soberanía nacional.

