México, el gran ganador del comercio con EE.UU.
Cifras oficiales del gobierno estadounidense confirman que ningún otro país genera un desequilibrio comercial tan pronunciado con Washington como México, pese a la ofensiva arancelaria impulsada por la administración Trump.
Un desbalance que no deja de crecer
México se consolidó como el socio comercial con el que Estados Unidos registra el mayor desequilibrio a nivel mundial, según cifras publicadas por la Oficina del Censo del Departamento de Comercio en conjunto con la Oficina de Análisis Económico de ese país. El informe, correspondiente al mes de julio, confirma una tendencia que se ha mantenido pese a las tensiones comerciales entre ambas naciones.
De acuerdo con el documento, el desequilibrio se amplió en 7,200 millones de dólares durante julio, hasta acumular un saldo de 27,500 millones de dólares en el periodo interanual. Esa cifra, favorable para la balanza mexicana, refleja el ritmo con el que las ventas del país latinoamericano hacia el mercado estadounidense han superado a las compras que realiza desde territorio de EE.UU.
Exportaciones mexicanas, en niveles récord
El reporte detalla que los envíos estadounidenses hacia México cayeron 200 millones de dólares, ubicándose en 32,600 millones de dólares. En contraste, las importaciones —es decir, los productos que EE.UU. compra a México— ascendieron a 60,100 millones de dólares.
Este comportamiento resulta significativo si se considera el contexto arancelario global que ha impulsado la administración estadounidense en los últimos meses. Pese a los gravámenes aplicados a distintos socios comerciales, las exportaciones mexicanas hacia territorio estadounidense no solo se mantuvieron firmes, sino que alcanzaron cifras históricas, con un incremento interanual del 33.6 %.
México, muy por delante de otros socios deficitarios
Aunque Estados Unidos mantiene un desbalance comercial considerable con otras tres economías, ninguna se acerca a las cifras registradas con México. La distancia entre el país latinoamericano y el resto de los socios comerciales deficitarios continúa ampliándose, de acuerdo con los datos oficiales difundidos esta semana.
Un argumento central en la disputa arancelaria
El desequilibrio comercial con México ha sido uno de los pilares discursivos que el presidente Donald Trump ha utilizado para justificar la imposición de aranceles al acero y al aluminio de origen mexicano. Este argumento también ha influido en la postura de Washington frente a la revisión del tratado comercial que México comparte con Estados Unidos y Canadá, conocido como T-MEC.
La administración estadounidense se negó a ratificar la extensión del acuerdo por 16 años adicionales, lo que mantiene al tratado bajo un proceso de renegociación marcado por diferencias entre las tres naciones. El futuro del T-MEC continúa siendo, así, uno de los temas más sensibles en la agenda económica trilateral, en un contexto donde las cifras comerciales seguirán siendo determinantes para las decisiones de política exterior de Washington.

