Las ‘supermonedas’ de Latinoamérica que desafían al dólar en 2026
El peso colombiano, el guaraní paraguayo y el colón costarricense encabezan las apreciaciones regionales con rentabilidades de doble dígito, impulsadas por el ‘carry trade’, el auge de la soja y el récord en reservas internacionales.
En un escenario global marcado por la fortaleza del dólar, tres divisas latinoamericanas han logrado desmarcarse del resto y registrar apreciaciones significativas en lo que va de 2026. Según un informe de la agencia Bloomberg basado en entrevistas con los analistas Emanoelle Santos, de XTB, y Daniel Ortiz, el peso colombiano, el guaraní paraguayo y el colón costarricense se han consolidado como las monedas de mejor desempeño de la región, con alzas de dos dígitos que han llamado la atención de los mercados internacionales .
El peso colombiano lidera el ranking con una apreciación del 20,35% frente al dólar, seguido por el guaraní paraguayo con un 10,92% y el colón costarricense con un 10,64%. Lo que hace particularmente relevante este fenómeno es que cada divisa responde a motores económicos distintos, lo que refleja la diversidad de realidades que conviven en el subcontinente .
Colombia: el ‘carry trade’ y el petróleo como motores
El caso colombiano es quizás el más emblemático por la magnitud de su apreciación. La principal explicación reside en la política monetaria del Banco de la República, que elevó su tasa de interés hasta el 12% el pasado 30 de junio, un movimiento de 75 puntos básicos que reforzó el atractivo de los activos denominados en pesos . Este diferencial de tasas con Estados Unidos ha estimulado las operaciones de ‘carry trade’, una estrategia financiera que consiste en tomar prestado en una moneda de bajo rendimiento para invertir en activos de mayor rentabilidad.
«Colombia comparte la característica de la entrada de capitales, pero por una razón distinta. El diferencial de tasas frente a Estados Unidos se volvió particularmente atractivo después de que el Banco de la República llevara la tasa al 12%, lo que favoreció operaciones de carry trade», explicó Emanoelle Santos a Bloomberg Línea . El incremento de la tasa no solo incentivó la entrada de capital financiero, sino que también transmitió un mensaje institucional de credibilidad que disipó las dudas sobre la cohesión de la junta del banco central y su capacidad para controlar la inflación .
A este factor se suman el aumento del precio del petróleo, que ronda los 95 dólares por barril por tensiones geopolíticas, y una mejora en la percepción política tras el proceso electoral, factores que han fortalecido el respaldo financiero del país sudamericano . Según el informe, Colombia tiene un «respaldo más financiero y, por tanto, es más sensible a cambios en las expectativas» .
Paraguay: la soja y la disciplina fiscal
En Paraguay, el guaraní ha experimentado un proceso de apreciación sostenido impulsado por factores estructurales. El motor principal ha sido el dinamismo de las exportaciones de soja y sus derivados, que en el primer semestre del año alcanzaron los 10.162 millones de dólares, lo que supone un crecimiento del 23,6% respecto al mismo periodo del año anterior .
Además, el país ha mantenido un manejo fiscal prudente que ha contribuido a fortalecer la confianza en la moneda local. Las reservas internacionales se mantienen en niveles amplios y la incorporación de bonos denominados en guaraníes a índices internacionales ha ampliado la base de inversionistas. A diferencia de Colombia, donde predominan los flujos financieros, en Paraguay el soporte proviene de una sólida balanza comercial que genera una oferta constante de divisas.
«En Costa Rica y Paraguay predominan las mejoras en las cuentas externas y en la percepción de riesgo, mientras que en Colombia pesan mucho más el diferencial de tasas y la entrada de capital financiero», señala Santos . Esta distinción resulta clave para entender la sostenibilidad de las apreciaciones en un contexto global volátil.
Costa Rica: récord en reservas y zonas francas
El colón costarricense completa el podio de las monedas más apreciadas, con un avance del 10,64%. Su fortaleza se explica por el superávit de divisas que, en abril, ya superaba los 2.400 millones de dólares, lo que permitió que las reservas internacionales alcanzaran máximos históricos . El crecimiento de las exportaciones de las zonas francas, la inversión extranjera directa y el dinamismo del sector servicios han sido determinantes.
«Las exportaciones de zonas francas, la inversión extranjera directa y los servicios» son los factores que han impulsado el fortalecimiento de la moneda costarricense . Esta apreciación, sustentada en sólidos fundamentos económicos, presenta un perfil de mayor estabilidad, ya que responde a flujos de largo plazo más que a movimientos especulativos de corto plazo.
Perspectivas y sostenibilidad
El análisis de los especialistas sugiere que la fortaleza de estas monedas podría tener recorrido, aunque con matices importantes. La fortaleza de una moneda «apoyada en productividad, inversión y mejora fiscal suele ser más duradera que la sostenida principalmente por unas tasas altas», advierten desde XTB . En el caso colombiano, donde la apreciación está más vinculada a factores financieros, el riesgo de una reversión es mayor si cambian las condiciones globales.
De hecho, la apreciación acumulada del peso llevó al Banco de la República a anunciar compras de hasta 4.000 millones de dólares para incrementar las reservas y moderar el movimiento cambiario, una señal de que las autoridades monetarias están atentas a los efectos que una moneda excesivamente fuerte puede tener sobre la competitividad .
El fenómeno de las monedas fuertes tiene efectos mixtos: abarata las importaciones y reduce la inflación importada, pero puede afectar la competitividad de las exportaciones y el empleo en sectores transables. En ese sentido, los responsables de política económica enfrentan un delicado equilibrio entre permitir que las fuerzas del mercado determinen el tipo de cambio y evitar que una apreciación excesiva dañe el tejido productivo.

